martes, 26 de enero de 2010

Sueño Dominical

Hubo un paseo, primero,
un andar con una hermana adolescente
un saco mío en percha ajena
percha de un hombre que detestaba
y que ahora casi ni recuerdo.

Hubo una fiesta en un patio con árboles.
Hubo música y multitud bailando.
Un enorme aro de metal suspendido en el centro
Un latir insinuante.
Estaba vestida de blanco pero no iba yo a casarme.
Dos mujeres mayores de la misma casta,
hombres vestidos con trajes.
Música.

Hubo un temblor leve
un abrirse las alas de la puerta.
Dos dragones rojos entrando.
Hubo un correr precipitado hacia el aro de metal,
dos dragones rojos cruzando el umbral.

Hubo una certeza, un dar la espalda, un apretón de manos
dos dragones rojos entrando.

Un despertar.

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