martes, 13 de octubre de 2009

13 de martes

Llegó cuando estaba el arroz en plena cocción. Siempre llega cuando la comida ‘está por estar’. Me preguntó por los gatos y por la lluvia. Me preguntó por el contenido del sillón de la sala. Me preguntó cuánto faltaba para comer. A casi todo respondí: ‘ya está por estar’. Había sido el cumpleaños de Mercado. Había sido la visita y el vino. Y después no sé, siempre es no sé. Silencio. Tarada. No, loca. Bueno, da lo mismo. Alguien odiaba a alguien más el pasado fin de semana. Alguien lloraba con los ojos para adentro. Botellas fueron descorchadas, destapadas, rotas, bebidas, tiradas. Loca. Cuando llegaste todo estaba tranquilo ¿Y entonces? Y entonces, nada, ya está por estar. Todo tanto tarda y entre tanto tiene triste y torcido el ánimo… ¿Y vos? Tarada. Más o menos el arroz, che. Jodete. Te quiero y sí, feo mismo el arroz. Después de llover tanto salió el sol pero mejor quedarse dentro. Loca. Las novelas de la siesta que pasan en canal 7 generan violencia familiar y además tienen alto contenido eróstiko (sí, ‘eróstiko’…) que perturba las mentes de los televidentes. Loca. Qué estará pasando por su cabeza… Los amigos se perturban y se masturban, las amigas también. Y vos. Yo. Loca. ¿Por qué? Porque sí. Porque es 13 de martes y es de día y hay dolores que matan y hay matones que duelen. Pero bueno. Loca. Más allá o más acá de todo eso está el amor. Que también ‘ya está por estar’. Y es 13 de martes. Y no te cases ni te embarques sobre todo si no está, si está por estar. Loca. No es bueno casarse ni embarcarse. Ni en 13, ni en martes, ni en jueves. Casi nunca en realidad. Pero mejor sí. Casate y embarcate y ‘bancate ese defecto’. Loca. Porque es 13 de martes y parece que fue ayer. ¡Tarada, fue ayer! Y hoy es 13 de martes y todo está bien.

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